"Por nada estéis afanosos, sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad."

Filipenses 4:6-8

 


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Sean Santos Porque Yo Soy Santo

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Cuando preparaba esta reflexión solamente escuchaba en mi corazón unas palabras que no dejaban de decir: - Santo, santo, santo -. Y estaba cantando mientras redactaba: - Santo, santo, santo -. A pesar de lo que estemos viviendo, de las circunstancias que estén llegando a nuestro corazón y a nuestra vida; en el mundo secular, en nuestra actividad comercial, profesional, en nuestra actividad de iglesia, en nuestra actividad cualquiera que sea, puede que esté sucediendo un montón de situaciones. Pero nuestro corazón, tú corazón y el mío solamente puede estar impactado por el Señor y repitiendo: - Santo, santo, santo -.

Hemos sido bombardeados en este tiempo por una serie de noticias, circunstancias fuertes, a nivel internacional y nacional, irremediablemente, no son tan buenas como quisiéramos; se habla de pestes, de crisis, de odio, de olvidar los valores fundamentales que nos dirigen a todos. La palabra de Dios por muchos es despreciada, por muchos que se consideran de Dios y que, sin embargo, no trepidan en transar todos y cada uno de los principios fundamentales que están contenidos en esta palabra, la Biblia. Es realmente impresionante lo que se está desatando, son tiempos que fueron declarados por el Señor. Dios está esperando una reacción y, no sé si tú pero, yo estoy siendo impactado en este tiempo, con mi familia, a reaccionar ante tanta adversidad, ante tanta circunstancia apóstata y bíblica desatada. Dios está buscando hombres y mujeres que no trancen, que no cedan, que no se aparten de Dios porque el único camino para acceder a Dios es Jesús. La estrategia es la santidad y, a veces, resulta difícil ante tanta adversidad mantenerse santo o buscar la santidad.

Personalmente me siento motivado, junto a mi esposa, a hablarle a los jóvenes. En el Antiguo Pacto o Antiguo Testamento hubieron hombres que testificaron con su vida, en circunstancias más adversas que las que tú y yo tenemos hoy en día.

Hay una circunstancia bíblica que está narrada en el libro de Daniel cuando aproximadamente en el año 605 antes de Cristo. El pueblo de Israel por causa de la concupiscencia y de haber abandonado los principios de Dios, fueron sometidos a la prueba extrema de la deportación. Nabucodonosor, rey babilónico, rey de los caldeos, se llevó algunos de los utensilios de la casa de Dios, y gentes; seleccionó jóvenes del linaje real y los llevó cautivos.

No fue la fuerza, ni los carros, ni los hombres de guerra de Nabucodonosor, fue Dios que lo permitió para esperar que su pueblo reaccionara de una vez por todas. Pero la historia nos demuestra, y la palabra después nos señala, que el pueblo no reaccionó. Dios llamó a la reacción, a que se levantara y buscara la santidad; pero el pueblo que quedó en Jerusalén no reaccionó y siguió en su debacle y caída. Pero estos jóvenes cautivos no eran los responsables, ellos pagaron el precio, pero no fueron sus pecados los que los llevaron a cautividad.

Dan 1:3-4 "Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos".

No es menos cierto que el rey llama a jóvenes para realizar un propósito de transferencia de su doctrina y enseñanza del mundo, sobre jóvenes del linaje real. Éstos, que no tenían tacha alguna, no tenían defectos, de buen parecer, hermosos, tenían entendimiento, discernían, eran sabios a pesar de sus años, fueron llevados y sometidos a una enseñanza que buscaba cambiar todo lo que ellos traían de la semilla de Dios en su corazón. Y usa a Aspenaz, jefe de los eunucos (¿qué puede enseñar un eunuco sino castración?). La estrategia de Nabucodonosor era clara para este grupo de jóvenes: - Prepáralos en todo, que sepan de todo, pero que no sean capaces de llevar adelante nada. Que sean sabios e instruidos pero transfiere tu espíritu sobre ellos -. A objeto de que el espíritu de Aspenaz, transfiriera también castración en esta selección especial de jóvenes.

En Génesis, Dios, cuando transforma el corazón de un hombre, cuando lo forma para ser usado por Él, le cambia el nombre. Tenemos el ejemplo de Abram que pasó a llamarse Abraham; Jacob que después del trato de Dios, se llamó Israel. La estrategia de Dios es cambiar la persona. Le cambia el nombre. Le da otro ímpetu sujeto a su presencia.

Aspenaz usó una estrategia, la puedo considerar diabólica porque el diablo todo lo imita, pero en un sentido perverso, porque no puede crear nada, les cambió el nombre.

Dan 1:7-8 "A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse".

  • Anannías, quiere decir "Dios da gracia", Dios te da belleza. Dios te da buen parecer y el nombre que el jefe de los eunucos le puso fue Sadrac, que quiere decir - desfigurado - una maldición.
  • Misael, que quiere decir "Dios es salvación", el jefe de los eunucos le puso Mesac, que es una ironía de nombre, significa - ¿qué es lo que es Dios? -, ¿quién es tu Dios? Donde estás cautivo, preso sometido a mí.
  • Azarías, quiere decir "Dios ayuda", le fue puesto un nombre Abed-nego, que quiere decir -siervo de nego -. Nego era el dios principal del pueblo caldeo. Siervo de Nego, de un dios pagano tú eres siervo.

Entiendes lo que quiero decir. Estrategia diabólica de cambio de nombre para que no se levante este grupo escogido de jóvenes que habían sido llevados a cautividad. Estos cuatro jóvenes, propusieron en su corazón no contaminarse con la instrucción que iban a recibir, estaban obligados, pero: - No me va a calar el espíritu, no va a entrar en mi corazón, yo voy a estar en el mundo babilónico pero no soy del mundo; voy a estar instruido en todas estas ciencias y a todo conocimiento astronómico, a toda la sabiduría del pueblo babilónico -. Pero ellos propusieron en su corazón: - esto lo voy a saber pero no me va a nutrir, voy a entender el propósito donde va dirigido -. Ellos entendieron que para Aspenaz no eran gratos como se pudiera pensar, él los quería destruir, los quería tan castrados como era él, que no se levantara ninguno.

El ejemplo bíblico relata el tema del alimento: la comida y la bebida. Ellos propusieron en su corazón no recibir de la porción del rey porque:

  1. Ellos no sabían como eran preparados el alimento de manera física y tenían claras instrucciones de cómo deberían recibir los alimentos. La carne debía ser desangrada, la manera en que se comía, etc. Lo que era considerado puro y lo que era impuro, y por tanto no lo recibían.
  2. Con todas sus creencias, Nabucodonosor y el pueblo caldeo ofrecían alimento consagrándolo a sus dioses antes de comerlo.

Ananías, Misael y Azarías junto a Daniel, propusieron en su corazón no contaminarse. El diablo, el enemigo, Nabucodonosor y sus instrumentos quisieron cambiar el destino de estos jóvenes, pero ellos propusieron en su corazón: - No me rendiré -.

Tres años, dice la palabra, que fueron instruidos en toda ciencia. Aspenaz dirigió todos sus esfuerzos para lograr que se doblegaran hasta más no poder. Seguramente, este hombre, fue muy diligente en obtener el resultado que deseaba. Pero Dios, con sus maravillosos planes, utilizó esta eventualidad para transformar a estos jóvenes en unos instrumentos que pudieran cambiar el entorno, las circunstancias en donde estaban viviendo. Ellos optaron por la santidad, por decir: - Santo, santo, santo - .

De los ejemplos que escuchamos a través de las noticias: hombres que se declaran sometidos a Dios pero que, sin embargo, no dudan en menospreciar la instrucción recibida de parte de Dios por votos; hombres que no dudan en tomar decisiones que pueden afectar a miles con tal de salvaguardar su capital; hombres que en todo ámbito están utilizando estrategias de muerte. Debemos reflexionar al respecto y buscar con intensidad el apasionamiento de estos jóvenes que persistieron y, que a pesar del bombardeo de tres años, no se rindieron, buscaron de Dios y, dijeron: - Santo, santo, santo -.

Después de estos tres años terminaron la carrera en la universidad babilónica y fueron sometidos a un exhaustivo examen. De todos los jóvenes que fueron apartados, ellos fueron encontrados los mejores, los más sabios, los más entendidos, incluido Daniel. Nabucodonosor los halló diez veces mejores que todos los sabios, astrólogos, magos, adivinos que tenía a su servicio en el pueblo caldeo, y los puso, dice la palabra: "administrando los negocios de la provincia de Babilonia", los puso en eminencia. Ellos torcieron la mano a la perversa intención del enemigo, no se dejaron seducir, no manifestaron un silencio cómplice que les permitieran ceder ante la opresión del enemigo, ellos declararon a Aspenaz - No nos vamos a contaminar -. Ellos no fueron esos jóvenes obedientes, tranquilos que cedieron ante la presión del enemigo.

Hay que estar en circunstancias difíciles para no ceder, para no claudicar conforme a sus principios ¿te ha tocado vivirlo? ¿te has visto confrontado a perder la vida y no claudicar? Te aviso que si no lo has vivido vas a tener que pasar por pruebas, porque Dios quiere esa declaración en tu corazón dicha en espíritu pero también en verdad: - No me voy a contaminar, no voy a ceder, como dice la palabra: aunque un ejército acampe en contra mí no cederé, no me venderé, no claudicaré -. Dios es capaz de cambiar cualquier circunstancia que nosotros estemos viviendo. No hay nada imposible para Dios.

Nabucodonosor no conforme con sus perversiones fue probando a estos jóvenes administradores de la provincia babilónica. La nación era bastante próspera, rica, era una nación de dominio. Nabucodonosor hizo una estatua al hombre, de oro, cuya altura era de sesenta codos y su anchura de seis codos, la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia donde administraban estos jóvenes y dicta una ley, que al sonar todos los instrumentos, el pueblo de la provincia adorara la estatua y los dioses babilónicos. Más estos jóvenes no lo hicieron y, nuevamente el acusador, el diablo, buscó derrotar a estos jóvenes.

En Daniel 3:8 se narra y se usa la palabra - maliciosa -. Está expresado así porque del enemigo sólo puede venir maldad, malicia, dolo, destrucción. "En aquel tiempo hombres caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos.....todo lo que estaba señalado precedentemente....que tú ordenaste y tus edictos no pueden ser contradichos por nadie y el edicto señala que todo el que no adore y que todo el que no honre la estatua deberá ser echado en el horno de fuego. Mira Nabucodonosor estos jóvenes en los cuales tu confías tanto que administran tus negocios, no lo hacen y transfiere esa experiencia al día de hoy". (paráfrasis del autor) ¿Cuántas veces eres acusado maliciosamente en términos semejantes? Quienes trabajamos en el servicio público estamos siendo confrontados maliciosamente por decretos babilónicos, por normas legales y, en algún momento, vamos a tener que ser confrontados a apostatar la palabra, a declarar en contra de la palabra y ¿nos mantendremos íntegros como estos jóvenes?

Si hoy día eres confrontado por estas teorías de género que buscan destruir la palabra, que ya no hablan de sexo, (porque sólo hay dos sexos) y hablan de género para poder incluir todas las desviaciones y perversiones que la palabra declara. Donde candidatos, supuestamente cristianos, transan y negocian contra la palabra; hombres de negocios que transan contra la palabra. Hay estatuas de capital, de selección, de fortaleza, por donde quiera que tú transites hay estatuas, hay símbolos babilónicos, hay señales masónicas. Por ejemplo: frente a la Casa Blanca en Estados Unidos hay un tremendo monolito un obelisco, masonería y, al frente de ellos, la catedral masónica en el mundo, solamente entran algunos escogidos. Si buscamos, en todas partes del mundo están esos obeliscos, de menor envergadura, pero ahí están. Si vas a la Universidad de Concepción, un tremendo campanil, un obelisco disfrazado y cadenitas abajo, consagrado por la masonería. El espíritu masónico, babilónico, que exalta al hombre y no a Dios, está presente en todos lados y busca acosarnos. Busca obtener de nosotros de ti y de mí la misma declaración, y qué te dice el Señor canta: - "Santo, santo, santo -. Sigue cantando Santo, santo, santo. Sigue buscando de mí".

Estos jóvenes en Daniel 3:18 declaran que no servirían, ni adorarían al dios de Nabucodonosor, y le declaran expresamente, "y si no haz de saber que no serviremos a tu dioses ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado, escúchalo de nuestra boca, haz de saber que no transaremos, no claudicaremos, no nos vamos a rendir, a pesar de la sentencia que gustosamente aceptamos" -. Esto provocó una reacción muy natural en Nabucodonosor: ira, enojo sobrenatural. Aunque estos jóvenes administraban sus negocios en la provincia; dice la palabra que fueron atados en sus mantos rápidamente, apresuradamente. No tiene que haber sido un espectáculo muy agradable ver lleno de ira al rey, un hombre que tenía poder de vida y de muerte sobre toda la nación, que era capaz de llevar a cautividad a un montón de pueblo sin ningún problema. Imagino que los siervos, hombres fuertes, que amarraron a estos jóvenes eran de su selección, lo mejor de sus hombres de guerra, de sus siervos de combate, corrieron al horno a echar a estos jóvenes, y estaba tan caliente cuando los echaron que ellos mismos fallecieron. Nabucodonosor no tenía ninguna estima ni consideración por sus siervos. No trepidó en que se cumpliera su edicto, su orden; aun a pesar de la muerte de sus hombres los que perecieron por el fuego al lado del horno. Nabucodonosor se sentó a esperar un momento mirando su victoria; (como probablemente se sentó Satanás cuando miró la cruz esperando la victoria que iba a recibir) y que fue de él, ve que en vez de tres habían cuatro personas. Observó que ésos que estaban atados, caminaban libremente dentro del horno de fuego y un cuarto, semejante a hijo de Dios estaba juntamente con ellos. Dios mismo estaba con ellos: "Bien mis jóvenes, bien mis hijos, cumplieron la prueba".

Ellos no tenían la ventaja que tú y yo tenemos hoy por medio de La Cruz; no tenían la revelación y el apoyo de la sangre de Cristo como tú y yo la tenemos hoy en día. Jóvenes, escuchen, tenemos una ventaja sobre estos tres jóvenes, tenemos el testimonio de Cristo, la sangre de Cristo, el poder de Cristo en nosotros y más aún, tenemos el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo que está dentro de ti señalándote: "Dios es tu escudo, Dios es tu fortaleza, para Dios nada es imposible, todo es posible. Todo lo que emprendas vas a ser bendecido".

Estando tú y yo siendo embriones, recién formada la vida, milímetros, tenemos un cara a cara con Dios, y nos es narrado cada uno de nosotros cuál es el proyecto de Dios. Satanás trata de impedir que en todos, no se desarrolle esa palabra que Dios declaró. Lo que Dios declara, a pesar de toda la adversidad, se cumple. Si Dios prometió Chile para Cristo, se cumple. Si Dios declaró que esta iglesia debía levantarse bajo una unción apostólica; yo no puedo entender, ni creer, ni voy a aceptar que lo proclamado hace treinta años atrás a nuestros siervos no se vaya a cumplir, yo no voy a aceptar eso. Yo voy a declarar lo que Dios declaró, la voz de esta congregación tiene que levantarse, la tuya tiene que levantarse. Tu actitud no puede ser complaciente ni tampoco contemplativa, esperar y no reaccionar. Esta no es función sólo del presbiterio, de pastores, esto no es sólo de encargados y obreros. Cada uno de nosotros tenemos una misión. Tú recibiste un mensaje en tu corazón, probablemente más de alguna palabra ha sido señalada en tu vida, más de alguna señal ha sido señalada en tu vida en respaldo a esa palabra; lo único que quiere Dios es que sigas cantándole: - Santo, santo, santo -. Pero junto con cantar te pongas de pie, en movimiento, empieces a desarrollar la palabra que Dios puso en tu vida. Los pastores están para pastorear. Nosotros estamos para cumplir la palabra de Dios señalada: "Id y predicad a toda criatura, id y discipular y viene esa promesa de la cual yo doy testimonio y yo estaré con ustedes todos los días" . Y yo siento a mi Dios todos los días.

Dios se ha convertido en mi escudo como lo declara su palabra, Dios se ha convertido en mi fortaleza, Dios me ha guardado, y si Dios lo ha hecho conmigo por qué no contigo, qué me hace distinto, si es la misma sangre, es el mismo Espíritu, es la misma redención. Santifiquémonos pues, no temas al fuego del mundo, el fuego del mundo no quema. No quemó a esos tres y no te quemara a ti, sino que quemó a aquellos que no tenían el Espíritu Santo. Solamente una determinación en tu corazón a no contaminarte y ese fuego no te hiere, no toca tu espíritu, no te destruye, no rompe lo que el Señor selló cuando tú eras embrión, cuando te fue revelado en tu corazón todo lo que tú ibas a desarrollar, lo que ibas a alcanzar, eso no lo toca ese fuego. El mundo tiene mucho fuego en este tiempo: tiene fuego de división, de murmuración, de envidia, de capital, de consumo y levanta altares de ese fuego. Ese fuego ni siquiera nos da calor, ese fuego ni siquiera nos inhibe. Ese fuego es contrario, provoca en nosotros la posibilidad de encontrar una manifestación sobrenatural de Dios, de encontrar esas señales y prodigios de las cuales se dan testimonio.

Estoy esperando ver una iglesia activa. Estoy esperando ver que una generación se levante. Estamos empecinados e levantar un remanente que diga: - No me voy a contaminar, yo no voy a transar, me voy a mantener, yo y mi casa vamos a servir a Dios. No nos vamos a rendir y vamos a seguir cantando: - Santo, santo, santo -. Vamos a ser santificados juntamente con nuestro Señor porque dijo: "Sed santos porque Yo soy santo". Nos unimos en la santidad de su presencia sin claudicar.

Amén.

 

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